martes, 09 de noviembre de 2010

El Humanismo es el movimiento intelectual que se extendió por Europa a partir del siglo XV. Viene de la palabra latina homo (hombre). La nueva forma de pensar confíaba en el ser humano, en su razón y en su capacidad para cultivar todas las ramas de la sabiduría.

Si en la Edad Media los ideales de perfección fueron el guerrero o el monje, ahora será el cortesano, el caballero renacentista; sabedor de las lenguas clásicas, griego y latín, de la poesía y de la historia; capaz de escribir en prosa y en verso; conocedor y practicante de la música, el dibujo y la pintura; hábil en el manejo del caballo, en torneos, competiciones y juegos; además, gentil y galante. La dama debía ser honesta, tener conocimientos de las letras, de pintura y de música, y saber danzar, para alegrar las fiestas cortesanas.

Como ves, lo que se pretendía era un formación integral, esto es, saber de todo; tal vez lo contrario que ahora, que se tiende más a la especialización, a saber mucho de una materia, aunque se desconozca lo elemental de otras muchas. Claro está, eso era el ideal. La realidad luego sería otra. Lo cierto es que algunos personajes de la época sí que se aproximaron.

Los humanistas se reunían para cambiar impresiones y experiencias. Lo hacían en la corte, en los palacios de los mecenas, sus protectores, o en academias. Escribían sus obras en la lengua de su país y no en latín, que era la lengua culta de la época anterior, un gesto más de romper con lo medieval; por ello, cobraron gran importancia las literaturas nacionales.

Solían viajar mucho a otros países, para entrevistarse con sus colegas y estar al corriente de sus actividades. Las ciudades donde más se desarrolló el Humanismo fueron: Florencia, Venecia, Bolonia y Padua (en Italia); París (Francia); Oxford (Inglaterra); Alcalá de Henares y Salamanca (España).

 

El hombre humanista

Los humanistas fueron aquellos que adoptando el ideal del Renacimiento, se apasionaron por las artes y las letras clásicas. Fueron profesionales de las letras, generalmente salidos de la burguesía, eclesiásticos, profesores de universidades, médicos, funcionarios, a veces publicistas al servicio de una empresa editorial, que expresan la tendencia de la sociedad y le proporcionan su utillaje intelectual. Pensionados y protegidos por los príncipes actuaron a menudo como propagandistas de esto.
Los humanistas fueron los apóstoles de la antigüedad y pretendieron revivirla. Se esforzaron por resucitar el mundo antiguo como eruditos e historiadores y, al mismo tiempo, por comprenderlo en si mismo, saborear su belleza helénica y penetrar en sus razones de vivir. Para ellos la antigüedad fue un medio, querían una vida distinta de la de la Edad Media. Ellos tuvieron conciencia del sentido de la Historia y e los caracteres peculiares del mundo antiguo como de una realidad diferente de la del mundo moderno, como de una realidad perdida cuyos rasgos quería hacer revivir, sin saber en el fondo si esto era posible. De ello deriva, quizás, el estado de tensión interior de los que perdieron la paz de las cosas externas.
Una característica muy importante de los humanistas es que deploraban los intentos de rebajar la inteligencia humana, de ofrecer explicaciones supersticiosas del mundo y de encontrar la salvación fuera de la naturaleza. Aprecian la belleza de la misma y desean proteger y mejorar la tierra, preservarla para generaciones futuras y evitar el sufrimiento innecesario de otras especies. Con respecto a la salvación, aspiraban a alcanzar la plenitud moral, estando convencidos de que se puede lograr una vida feliz mejorando las condiciones de la vida humana en beneficio a todos.
En referencia con la política, consideran que la iglesia debe actuar por separado del Estado y se oponen activamente a los que pretenden utilizar el poder político para imponer su dogma o ideología.
Como mencionamos anteriormente, el humanista, se encuentra comprometido con la artes y con las ciencias. La poesía, la música, el teatro, y las bellas artes son una fuente de percepciones significativas y de enriquecimiento.
Son fundamentalmente optimistas, creen en la esperanza en lugar de la desesperación, en la investigación en lugar del dogma, en la verdad en lugar dela ignorancia, la alegría en lugar de la culpa o el pecado, la tolerancia en lugar del miedo, el amor en lugar del odio, la compasión en lugar del egoísmo, la belleza en lugar de la fealdad y la razón en lugar de una fe ciega o irracional.
Los humanistas pretenden la plena realización de lo mejor y lo mas noble de lo que son capaces como seres humanos.

Algunos humanistas destacados

  • Petrarca: Los historiadores consideran a Petrarca "el primero de los humanistas". Su amor a la cultura clásica y sus esfuerzos para restaurar el espíritu de la Antigüedad le otorgan ese título. Nada le inspiraba tanto como la lectura de los hechos gloriosos de grandes hombres, lamentando no haber vivido en aquellos tiempos gloriosos. Con los años se fue aficionando cada vez mas a las obras de los escritores de la Antigüedad y citaba a menudo sus palabras y amorfismos. Se dedicó a la búsqueda y salvación de manuscritos antiguos, sin el las cartas de Cicerón, las poesías de Catulo y de Propercio de hubieran perdido para siempre. El método escolástico era para el objeto de repulsión, por que mecanizaba el pensamiento y se servía de trucos dialécticos. Consideraba que ningún auténtico pensador podías tomar en serio la escolástica como una manifestación de la barbarie medieval. Petrarca se reveló de palabra y obra contra toda coacción intelectual; siempre defendió los derechos del individuo; el hombre y su libertad fueron considerados como el soberano bien en este mundo. Se sintió siempre atraído por las personalidades históricas mas vigorosas, por ello aparece Petrarca como el precursor de una generación que admiraría al "hombre fuerte, libre de todo freno".
  • Poggio Bracciolini: Habiendo participado en el concilio de Constanza, aprovechó la ocasión para efectuar numerosos viajes en busca de documentos clásicos. Nada arredraba a Poggio cuando estaba poseído por el demonio de la paleografía. Si no lo autorizaban a llevarse los manuscritos descubiertos, los hacía copiar por un secretario que o acompañaba a todas partes. mas de una vez, en momentos de debilidad, guardó en alguno de sus bolsillos algún pergamino muy codiciado. El describe cuanto vio y vivió en el curso de sus viajes en elegantes cartas. Hace eco del placer que lo antiguos sentían por la belleza, pero ese eco es también reflejo de su sensualidad. Hay otro aspecto de la antigüedad romana que se expresa en la carta en que Poggio describe el proceso llevado a cabo contra Jerónimo de Praga, en él siente revivir la admiración por la firmeza y fuerza de ánimo varonil de los héroes antiguos. En uno de sus viajes a Italia dio cuenta de que los humanistas de ese país eran muy vanidosos y poseídos de sí mismos, a diferencia de que el afirmaba que cada cual debía considerar a su mujer y su filosofía como lo mejor del mundo.
  • Nebrija: Fue el mas destacado representante de la idea de que el entusiasmo por el latín entrañaba una tendencia política, era la imitación de los romanos en su organización política cesarista; se habló luego de la expansión de la lengua castellana como el mas sólido nexo para un imperio. Se dice que fue "el primero en abrir tienda de la lengua latina en España"
  • Erasmo de Rótterdam: Fue un escritor, erudito y humanista holandés, también el principal intérprete de las corrientes intelectuales del renacimiento en el norte de Europa. Las diversas obras de Erasmo ponen de manifiesto su enorme erudición y elegante estilo latino. Su obra mas importantes fue la traducción al griego del Nuevo Testamento. Sostenía que el latín elemental y el cristianismo básico han de enseñarse en el hogar y que el latín también debía enseñarse primero de manera coloquial y después a través de la gramática. También es avanzada su defensa de la educación física, su crítica a la disciplina severa y su insistencia en despertar el interés de los alumnos. Aunque se lo considera el precursor de la Reforma y sus obras fueron incluidas en el Índice de Obras Prohibidas por el Concilio de Trento, su guerra contra la ignorancia y la superstición procede más de sus convicciones de humanista que como teólogo. Erasmo fue un auténtico hombre de letras y, como humanista, un precursor de la época.

 

Fuente Información:

http://centros1.pntic.mec.es

http://www.monografias.com


Publicado por kiluask8 @ 22:33
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